Sexología
La sexualidad forma parte de nuestra manera de sentir, vincularnos, desear y habitar nuestro cuerpo.
Sin embargo, alrededor de ella pueden aparecer dificultades, vergüenza, miedo, exigencias, inseguridades o preguntas que no siempre encontramos dónde poder expresar con libertad.
La terapia sexual ofrece un espacio confidencial y libre de juicios en el que poder hablar de sexualidad con naturalidad.
Trabajo tanto con personas individualmente como con parejas.
Podemos abordar dificultades relacionadas con el deseo, la excitación o el orgasmo, diferencias de deseo dentro de la pareja, dolor o dificultades en las relaciones sexuales, inseguridad corporal, bloqueos, experiencias sexuales difíciles o simplemente el deseo de conocer y disfrutar mejor de la propia sexualidad.
Mi mirada de la sexología no se limita al funcionamiento sexual.
Me interesa también cómo hemos aprendido a relacionarnos con nuestro deseo, nuestro cuerpo, el placer y la intimidad.
Porque muchas veces detrás de una dificultad sexual aparecen otras cuestiones: miedo a decepcionar, necesidad de satisfacer al otro, dificultad para pedir, desconexión del propio cuerpo, presión por “funcionar” o problemas emocionales dentro de la relación.
La sexualidad no debería convertirse en un examen.
Puede ser un espacio de encuentro, juego, intimidad, comunicación y placer.
Y también puede aprenderse a vivir de otra manera.
