Crecimiento personal
No siempre necesitamos estar mal para acudir a terapia.
A veces simplemente sentimos que queremos conocernos mejor.
Comprender por qué reaccionamos como reaccionamos, descubrir qué necesitamos realmente, aprender a poner límites, relacionarnos de otra manera o dejar de vivir intentando cumplir las expectativas de los demás.
El crecimiento personal es una oportunidad para observar con curiosidad quién eres y cómo has aprendido a estar en el mundo.
En este trabajo podemos explorar tus patrones emocionales y relacionales, tu forma de vincularte, tus necesidades, tus mecanismos de protección, tus polaridades, tu relación con el cuerpo y aquellos aspectos de ti que quizá has aprendido a esconder o a dejar en segundo plano.
Desarrollar conciencia sobre lo que ocurre aquí y ahora para que puedas reconocerte y responsabilizarte de tus elecciones sin convertir esa responsabilidad en culpa.
Crecer no significa corregirte constantemente.
A veces significa precisamente lo contrario: dejar de luchar contra quien eres, conocerte profundamente y empezar a elegir desde ahí.
Porque cuanto más consciente eres de lo que haces por miedo, por costumbre o para ser querid@, más posibilidades tienes de elegir algo diferente.
